Hoy me siento tentada de escribir algo diferente. Una experiencia nueva, esto de escribir. Y una responsabilidad, porque resulta que hay alguien que lo lee.

Tú no los conoces, ni ellos a ti. Pero detrás de cada palabra, de cada frase se encuentra un mensaje dirigido a ti. La ventana que se te abre a un mundo que no te es ajeno.

Cuentas tus experiencias más íntimas y personales, esas que no le cuentas ni a tu mejor amigo/a y te encuentras con que nadie te va a juzgar sino que muy al contrario te comprenden (o no) pero te responden. Como un amigo invisible.

Ni siquiera quieres saber cómo es, ni dónde vive, ni si te aprueba o no. Sólo que está ahí... y te sigue y no desaparece porque simplemente EXISTE y no se implica en tu vida, ni tú en la suya, porque tú tampoco eres visible para él, pero os conocéis mejor de lo que pensáis.

A ti, amigo invisible. Amigo que no me conoces. Gracias por estar aquí.