Si me lo hubieran contado hace unos años ni me lo creo.

Hace un par de meses me apunté por primera vez en mi vida a un gimnasio. Cuando fui el primer día el monitor me preguntó cuáles eran mis intenciones (¿?) y yo, sin saber muy bien si hacía bien o no (en estos casos nunca se sabe si decir la verdad es bueno o no...) le dije que para coger algo de fuerza y agilidad. (Bueno vale, para endurecer algunas partes del cuerpo que se empeñan en dejar de ser firmes, también) El monitor en cuestión, un cubano cachas de esos que te da miedo mirar por si se le escapa algún músculo, de lo tenso que está, me miró de arriba a abajo con cierto aire de superioridad (el muy c...) y me dijo: "bueno, pues empezamos con una tabla de ejercicios variados".

Y en eso estoy. Un par de veces por semana (a veces menos) me arrastro al gimnasio cargada con la bolsa de deporte, todo a estrenar, y venga. Un ratito de bici, otro de máquinas varias, cada una, según mi cubanito, con una función diferente. Que digo yo que menos mal que pagué el año entero, porque si no voy a la primera sesión y no vuelvo... A mi esto de estar una hora o una hora y media calladita, dándole al pedal o al remo o a lo que sea... como que se me hace duro!!

Pero ahí estoy, como una campeona y encima me está empezando a gustar, no el hacer gimnasia (que en si mismo no es cosa de otro mundo) sino la disciplina de tener que ir con toda su liturgia posterior, la ducha, la sauna... el sentirme relajada como un bebé...

Pero ahora que empieza el calorcito (y en estas tierras es mucho más de lo que se puede soportar) me gusta más disfrutar del deporte al aire libre, así que me apunto a jugar al tennis y al padel (¡!) con los compis de la oficina. Esto ya es otra cosa, hombre!! No tengo ni idea, con lo cual, hasta resulta divertido porque me paso la vida corriendo a buscar la pelota que se empeña en salirse del campo... (pobres los de la pista de al lado, que están más pendientes de mis pelotas que de las suyas, jeje) y luego reponer los líquidos perdidos (que son mares...) con unas cañitas. Mucho mejor. Y encima gratis.

Desde aquí os animo a todos a practicar deporte. Que es muy sano. De hecho esta tarde estaba previsto que jugaramos al padel, pero no ha podido ser, porque no quedan pistas, así que directamente pasamos al plan B: Las cañitas. (no será tan sano, pero resulta divertido igualmente, bueno para los que les gusta, yo personalmente prefiero el Aquarius, que para eso ahora soy deportista!!)