A veces siento vértigo de sólo pensar en lo que me han cambiado los esquemas de la vida. Acostumbrada a adaptarme a nuevas situaciones constantemente, cuando entras en una fase tranquila de la vida, hay algo que me impulsa a salir corriendo. Siempre pensé que yo buscaba estabilidad, comodidad o simplemente tranquilidad burguesa. Y no es así en absoluto. Llevo unos años de aparente calma total y creo que escondo un resorte que se mueve cuando las alarmas saltan y me dicen que ya está bien, que necesito aire.
Menos mal que por lo menos mi trabajo es estimulante, y me mantiene en constante estress, que si no...
Ultimamente ando un poco suelta, más de lo habitual en mí. ¿será la edad? No, la edad definitivamente no es, porque mi compañera es 8 años menor que yo y anda igual, así que no va a ser eso. Puede ser que el trabajar constantemente presionadas y bajo el yugo implacable de unos objetivos cada vez más altos nos hace estallar por donde menos te lo esperas.
Desde hace unos meses (casi un año) hemos hecho "pandilla" con un par de compañeros más a la hora de la comida. Al principio nuestras conversaciones eran triviales, graciosas, sin pretensiones. Pero poco a poco fueron derivando en conversaciones picantes y algo subidas de tono. Y cada vez más y más.... Vamos que un día de estos vamos a tener una nota interna de la empresa llamándonos al orden!! (conste que sólo ocurre durante la hora de la comida, que el trabajo es sagrado ¿eh?)
Además nos hemos sorprendido mintiendo en casa los viernes (que salimos a las 15.00) para comer con ellos y llegar tarde a casa!!
No hay en nuestra actitud ni en la de ellos nada sexual (eso creo), simplemente disfrutamos mutuamente de nuestra compañía y no hacemos daño a nadie.
No sé. Creo que tengo demasiados frentes abiertos en mi vida. Porque entre esto y lo de mi "ex-recurrente" ya no sé qué pensar.
Pues sí que vives estresada...
Respecto a las conversaciones picantes que van a más... ya se sabe, dos no bailan si uno no quiere, pero tanto picante mezclado con los calores del verano puede hacer que salte una chispa a la más mínima.
No sé de lo que hablareis, ni como lo hareis... pero no me negarás que tiene su morbillo. De hecho debes haberte dado cuenta de ello ya que olvidas lo de que el viernes sales antes. :-)
Me has picado la curiosidad con lo de vuestras conversaciones subidas de tono, así que como supongo que no será el tono acústico, dejaré volar un poco la imaginación.
¿Me alejaría mucho de la realidad?
Por cierto, ¿a qué llamas actitud sexual?
;-)
Efectivamente, tu imaginación (disparada o no) seguro que es acertada. Cuando empezamos a hablar, al principio eran sólo comentarios con doble sentido (ya sabes, que si mañana me haces tú la "comidita" jeje, etc.) Y cada vez más. Ahora creo que ya no nos hace falta ni hablar, sólo con mirarnos a veces por una frase que dice alguien (aunque no esté en nuestra mesa) basta para que nos entre la risa tonta.
Y efectivamente, tanto cachondeo (sano) cualquier día conduce a cruzar la barrera invisible que todavía existe!!!
Pero de momento nos mantenemos en nuestro sitio. (y es que creo que da más morbo el saber que la posibilidad existe que el hecho de que ocurra de verdad!!)
El morbillo ese es impagable.
Tener una aventura con alguien del trabajo acabará definitivamente con ese cachondeo que os traeis, te lo digo por experiencia.
Si sale bien... porque se puede convertir en costumbre y hacerte perder el rumbo, y si sale mal porque no os querreis ni mirar el uno al otro.
Además, aunque sea un rollete de "sólo sexo", la mente humana es impredecible... y en esas conversaciones amistosas, subiditas de tono, picantitas... podrían surgir hasta celos.
Totalmente de acuerdo. Yo ya tuve una experiencia de esas hace años y fue estupenda mientras duró y cuando terminó cada uno siguió con su vida, incluso los dos cambiamos de trabajo y hasta de ciudad, pero fíjate tú, ahora, 10 años después (y 400 kms.. alejados) descubro que lo que parecía una experiencia de sólo sexo escondía muchos sentimientos que están aflorando (entonces nunca hablábamos de ello) y eso nos está volviendo locos a los dos.
Yo no quiero darle muchas vueltas, pero ya hemos caido una vez y mucho me temo que volveremos a caer...
¿Sabes?
Yo creo que hay que dejarse llevar por las cosas que van pasando sin darle demasiada importancia... siempre que eso no ocasione daño a nadie o desemboque en una guerra mundial dentro de uno mismo....
Un beso, Perseo
Gracias, Perseo, por tu visita y por tu consejo.
Efectivamente, creo que a mis 38 años por fin he aprendido a dejarme llevar (un poco) por lo que siento en mi interior, que es mucho, y a desentenderme de esa falsa sensación de irresponsabilidad que a veces me frena.
Hay trenes que o los coges cuando pasan o te quedas en tierra para siempre!!
Todo ello sin hacer daño a nadie. Claro está.
hola sabes yo paso por algo similar tengo 26 y en el trabajo encontre un confidente que es de los que te escuchan siempre te apoyan, lo malo es que creo que los dos nos gustamos y aveces cuando estoy tan cerca de el quisiera abrazarle y besarle, pero pienso y me digo soy casada... pero lo que te dijo es que te dejes llevar, claro todo con medida aun que no se cual es la medida